La antigua casona de los Manuel (“casa de doña Cristina”)

Una de las cosas interesantes de Salmerón sería saber el origen de las antiguas casonas nobles que aún quedan en la villa. Éstas, que ostentaron antaño escudos en sus fachadas para dar cuenta de su linaje, actualmente resultan anónimas y es difícil saber en qué época se construyeron y a qué familias pertenecieron. Hoy voy a compartir la historia de la que es, quizá, la más señera de dichas casas, situada en la calle de la Hiedra, esquina con la calle de la Luna. Los más mayores la conocemos como “la casa de doña Cristina” por su antigua propietaria, abuela de los dueños actuales y emparentada con la antigua familia caciquil de apellido Culebras.Los datos más antiguos que se conservan sobre esa casa son del siglo XVII y confirman que dicho edificio perteneció a la noble familia de apellido Manuel, descendientes del célebre Infante don Juan Manuel, que tuvo su castillo en nuestro pueblo, en el lugar en que hoy está situado el cementerio. A la muerte de éste, el pueblo dejó de ser propiedad de los Manuel y, sin embargo, esta familia, cinco generaciones después, se traslada de nuevo a Salmerón en la persona del hidalgo don Felipe Manuel Palomeque, que llegó a ser Alcalde por el estado noble en Salmerón en 1566 y que se había avencindado en la villa más de una década antes. Es posible que fuera en esta fecha cuando se construyera la casa referida. Lo cierto es que sabemos que cuando su biznieto, D Joseph Manuel Gudiel Palomeque, entra en la Orden de Santiago en 1699, el día 5 de noviembre de ese año recibe la visita de un caballero de la Orden y en la documentación consta la descripción de la vivienda que transcribo a continuación:

“Por comprobación de la nobleza del pretendiente y sus ascendientes por la baronía de por sí que tienen armas en las puertas principales y esquinas de las casas donde siempre han vivido determinamos ir a hacer vista de ojos de dichas casas y armas y así mismo por consiguiente….más los testigos afirman que en la capilla de su varonía y apellido “de Manuel “, también tienen las dichas armas, determinamos, ir a hacer la misma vista de ojos de dicha Capilla, y dichas armas, y poniéndolo en ejecución, fuimos y vimos de dichas casas, que están en la dicha villa la quadrilla que llaman, “de la puerta Cuenca”, que son grandes de piedra, y con una portada grande de sillería de piedra franca y encima tienen un escudo de armas con dos leones rapantes, en campo de plata, y al contrario dos manos aladas con espadas, que son las armas de los del apellido de Manuel, varonía del pretendiente, y en la esquina, tienen otro escudo de las mismas armas, y con la misma conformidad. Y en prosecución de dicha diligencia fuimos a la Iglesia de dicha villa, y hicimos vista de la Capilla de la varonía y apellido de Manuel del pretendiente y sus ascendientes, y en dicha capilla que tiene una verja de palo y en ella un altar en que en un quadro grande está el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, y en el Marco de dicho cuadro, arriba en un escudo y tarjeta están las dichas armas de los del apellido y varonía de Manuel, capilla muy devota y que denota mucha antigüedad”.

El escudo que estaba sobre la portada desapareció con el tiempo, pero el escudo de la esquina fue desplazado de su lugar por el bisabuelo de los actuales dueños, que lo conservan en su propiedad, y cuya foto reproduzco. El escudo, con fecha de 1633, tiene el mismo emblema de su antepasado don Juan Manuel, el brazo alado armado con un puñal que aún hoy puede verse en el castillo de Cifuentes. El escudo que estaba en la capilla de los Manuel desapareció y ni siquiera podemos identificar cuál de las existentes en la iglesia era, aunque sí recordamos las “verjas de palo” que tenían las capillas antes de la restauración que, lamentablemente, no las conservó. Unos años después la hija de don Joseph Manuel casó en Sacedón con un miembro de la familia Corona y la rama Manuel desapareció del pueblo. La siguiente noticia que tenemos de la casa es de 1752, fecha en la que, según el Catastro de La Ensenada había sido propiedad del hidalgo Pedro Falcón. En el primer amillaramiento de Salmerón, en 1864, ya se denomina a la finca con el nombre actual de calle de la Yedra y su número es el 17. En este momento, la casa pertenece al catedrático de Leyes de la Universidad de Madrid don Francisco Novar, que, aun nacido en la localidad conquense de Castillo de Alvaráñez, tenía raíces familiares en nuestro pueblo, donde pasaba los veranos y los frecuentes periodos de baja en el trabajo debidos a su mala salud. Su casa era considerada en el momento como una de las tres mejores del pueblo, como dejó dicho don Basilio Sebastián Castellanos de Losada, arqueólogo y erudito que fue huésped de nuestro pueblo durante una temporada. Así lo describe en su libro Trillo. Manual del Bañista, publicado en 1851.

“Fuera de la iglesia parroquial, dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, que es espaciosa, de buena fábrica y con altares muy regulares, y en que tiene una liadísima capilla reedificada y adornada con lujo nuestro apreciable amigo D.Juan de Albisúa dedicada al Santo Cristo del Sepulcro, y de las casas de D. Francisco Novar, catedrático de leyes de la Universidad de Madrid , y de las de D. José González Sanz, el caserío es de pobre aspecto en lo general en lo exterior, pero bastante cómodo en lo interior.”

No sabemos la fecha en que don Francisco Novar se desprendió de esta vivienda, pero a finales del siglo XIX pasó a ser propiedad de la familia Fernández Culebras, de gran poder político en Salmerón en la época de Conde de Romanones, cuyo secretario, Manuel Brocas, la visitaba con frecuencia. A los descendientes de esta familia, como decíamos, pertenece en la actualidad. Esperemos que se conserve como se debe este edifico, varias veces centenario, que embellece el caserío de Salmerón y nos habla de sus pasados esplendores.

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